La medición de la resistencia de aislamiento es una prueba fundamental en la verificación de instalaciones eléctricas, asegurando la seguridad y el correcto funcionamiento de los sistemas eléctricos. Esta prueba evalúa la calidad del aislamiento de conductores y componentes eléctricos para prevenir fallos, incendios y riesgos eléctricos.
El aislamiento eléctrico es esencial para prevenir cortocircuitos y proteger contra descargas eléctricas. La medición de la resistencia de aislamiento permite:
Desconectar la instalación y asegurar que no haya tensión
Entre conductor y tierra.
Aplicar tensión (500V a 1000V) y medir resistencia.
Comparar con valores mínimos aceptables.